Aumenta más del 20% su presencia en el mercado y sigue su expansión.

La empresa fundada en 1953, es reconocida como el puerto más antiguo del sur de Chile. Es el mayor puerto privado de servicio público del país. Con una capacidad instalada que asciende a 6.500.000 de toneladas y con infraestructura, tecnología, equipamiento y personal de primer nivel, es hoy un terminal multipropósito líder en la región que ofrece servicios a exportadores, importadores y armadores. Actualmente, tiene más de 20 años de experiencia en contenedores y más de 50 años de cargas.

Rodrigo Funes, Gerente Comercial de la empresa, comenta que su participación en Expocorma “responde a dos cosas: primero presencia, porque somos de los puertos que más mueven madera y celulosa, nuestros principales clientes están acá; y también queremos establecer nuevos contactos y negocios, aunque si bien no es el enfoque, se puede dar”.

“Somos un producto en expansión. Teníamos entre el 8% y 10% del mercado, y este año llegamos al 25% y 28%; tenemos proyectos para crecer, alrededor de 85 millones de dólares en expansión del muelle dos, compra de grúas, entre otras”, explica Funes.

Anteriormente, durante el plan de inversiones 2008-2010, se construyó un relleno marítimo de 10 hectáreas de bodegas, el alargue del muelle y la habilitación de un nuevo acceso al puerto con modernos sistemas de información que amplían la capacidad de recepción y despacho de carga hacia y desde el puerto.

Para atender las necesidades de sus clientes y ofrecer múltiples servicios, Puerto Lirquén cuenta con un amplio parque de equipos desde grúas horquillas de 4 toneladas hasta grúas móviles portuarias con capacidad para 100 toneladas y rendimientos esperados sobre 20 contenedores por hora.

El puerto cuenta con un frente de atraque que está conformado por dos muelles de penetración que totalizan 6 sitios de atraque; dispone de una superficie total de 454.000m2 destinadas a patios de acopio, bodegas, galones, talleres, edificios de administración y áreas comunes, además de las 10 hectáreas de relleno marítimo; más de 8 kilómetros de desvíos ferroviarios al interior del puerto para todas sus bodegas destinadas a la carga forestal; y amplios accesos carreteros y ferroviarios que conectan con distintos centros de producción ubicados entre la séptima y décima región, relacionados con la industria forestal, agroindustrial y salmonera.